
La iniciativa surgió durante el año 1991 y 1992 de un grupo de funcionarios y amigos del Centro de Atención Diurna del Hogar de Cristo Filial Tierra Amarilla, comentando la ilusión de hacer juntos un Proyecto social que no fuera de estilo asistencial sino con más proyección de promoción y desarrollo. A fines de 1996 e inicios de 1997, vía teléfono y en conversas personales, y cuando todo el grupo ya no trabajaba en el Hogar de Cristo y estaba disperso, se concertó pagar una cuota e iniciar el diseño de Amautas. Desde 1º de marzo y hasta el 31 de julio de 1997, dos miembros del grupo, cesantes, lideraron la operación de crear la Organización dedicando la jornada completa de manera voluntaria: Convocar al resto, escribir actas, recopilar información, preparar los 2

primeros proyectos (Centro Juvenil Kellollampu y Centro de Orientación a la Menor Embarazada), elaborar la Misión, buscar recursos, contactos... En la mente del Equipo Fundador estaban presentes diversas experiencias de trabajo social: Hospedería y Centros Abiertos del Hogar de Cristo de Copiapó y Tierra Amarilla, Centro de Acogida y Club para personas sin techo de Barcelona (España), actividades sociales y pastorales en las parroquias, Apoyo a Microempresa de la Fundación Trabajo Para un Hermano, Grupos de Pastoral Juvenil (especialmente de los movimientos MOANI, JOC y MOAC), Redesol (Red de

Desarrollo Solidario de diversas ONG de Chile dedicadas al Fomento Productivo), Departamento Social Municipal, experiencia en Juntas de Vecinos y Organizaciones Comunitarias, etc. Inicialmente fue la autoconvocatoria y el hecho de crear desde los propios recursos la Institución(partimos como oficina en el living de la casa de una de nuestras amigas y socia Delfina Marcoleta). Después, el crecimiento paulatino en el Equipo humano ejecutor y en los actores sociales de la comuna de cierta conciencia de diferencia o innovación. También la conciencia del equipo humano ejecutor de que Amautas depende del aporte de cada uno y, también, de los actores que nos rodean. Su aceptación, apoyo e integración se va haciendo cada vez más importante. Se vive la acumulación del aporte de muchas otras iniciativas en las que hemos participado (Arrels, Hogar de Cristo, TPH, Pastoral parroquial, Movimientos apostólicos católicos, Organizaciones Comunitarias, Departamento Social Municipal, etc) y también el aporte de las iniciativas que ahora vamos conociendo: Sed de aprendizaje, inquietud por compartir, interés por conocer las prácticas de otras Instituciones... El problema de no encontrar profesionales que pudieran integrar de manera activa el Directorio. Ello obliga a todos a ser más activos en la gestión. El problema de competencia y mala relación con la Municipalidad, obliga a buscar apoyos en la base, en los funcionarios que están en contacto con la gente. Y a contar con los propios recursos. Las exigencias de las Agencias de Financiamiento (especialmente, Sename) se ven como una oportunidad y fortaleza para Amautas ya que obligan a hacer un trabajo más profesional, sistemático, exigente y riguroso. Ello es un apoyo al estilo y a

las ideas que cada uno aporta a la Institución. Aunque se viene de trabajo social de otros estilos (más asistenciales, como Hogar de Cristo), no se reniega de él sino que se busca incorporar todos los estilos y niveles, facilitando el trabajar unidos con todas las Instituciones que nos rodean y valorando todas las expresiones como complementarias y todas con capacidad de evolución y mejora. Desde el 16 de diciembre de 1996 hasta hoy, hemos recorrido un camino que nos llena de satisfacción, pero aún es el principio...